Da Rocinha 3, by Sango

Nunca, el juego de la producción dentro de hip-hop había sido más diverso, mutante y atrevido (divertido :)).

Pasamos por una época en la que internet y ableton (fl, reason, logic, etc.) llevan las posibilidades de la creación de ritmos e intenciones a un nivel como nunca se había tenido registro. Tenemos entonces cientos de nuevos talentos con algo que decir, y no sólo rapeando, también con piezas instrumentales amorfas y cada vez con menos espacio para un arreglo vocal.

Escuché a Sango hace meses, en un newsletter de soulection, que por cierto cumplieron 5 años hace un par de días, y en ése momento no lo entendí del todo, no soy de gustos trappys para mi tasa te té y los elementos de baile funk dieron la estocada final a algo que me sonó bailable, sin duda, pero algo tuvo que skipee el disco con la promesa de volver a escucharlo bajo nuevas condiciones, ahí el chiste total de la música emergente.

Sango es de ésas personas que se aburren cuando los llamas ‘productor’ ya que, como muchos de nosotros, se niega verse limitado por una etiqueta que no dice mucho. Estudia diseño en la universidad Western Michigan y éso es lo que lo ha ayudado a darse toda la imagen que posee, dándose coherencia entre lo que diseña como músico y lo que diseña como artista visual.

Crecío en Seattle y luego se mudó a Michigan, donde el pandillerismo y las drogas nunca llamaron su atención, al menos no tanto como los cómics y la búsqueda de cosas raras en internet. Twitter lo conectó con un músico que le puse cien líneas sobre bandeja de plata del baile funk mas duro y ahí quedo atrapado. El sonido de Sango, nombre que, como imaginan, se adjudicó debido a un personaje femenino que protagonizada un manga japonés, es oscuro y con muchos tonos informáticos, influenciados directamente de Flying Lotus.

Sonidos como los de Sango, son el centro de atención para rapperos que intentan visualizar el futuro de un rappeo alejado de hip-hop como tal, pero que tiene orígenes igual de puros. Sin duda hay mucha gente por ahí construyendo el futuro, habrá que seguir esperando.