Un ‘Suicidio’ Anticapitalista

Muy fuerte el gesto de Blu, el artista callejero italiano ha borrado (con ayuda de gente de los centros sociales) los soberbios murales que había pintado durante más de 20 años en la ciudad de Bolonia. Protesta así contra una exposición de arte urbano, financiada por un banco, que exhibirá obras arrancadas de las mismas paredes.
La reacción de Blu tiene un precedente: también canceló un mural suyo en un barrio de Berlín, en protesta contra la especulación inmobiliaria. Blu había pensado su graffiti como una obra que pudiera rescatar artísticamente al barrio Kreuzberg de su degradación y en cambio se estaba convirtiendo en un adorno de lujo dentro de la re estructuración residencial del barrio.
“No importa si las piezas retiradas de las paredes son dos, o son cincuenta. No importa si las piezas estaban sobre edificios a punto de ser demolidos, o si eran parte del paisaje de las afueras del norte de la ciudad. Ni siquiera importa que ver arte urbano en un museo sea paradójico y grotesco. Esta exposición de “arte urbano” representa un modelo de espacio urbano que debemos combatir, un modelo basado en la acumulación privada, que convierte la vida y la creatividad en productos, para beneficio de los de siempre.
Después de haber acusado al graffiti de vandalismo y de haberlo criminalizado, después de haber oprimido a la cultura juvenil que lo creó, después de haber desalojado los espacios que servían de laboratorios para esos artistas, ahora los poderosos de Bolonia quieren aparecer como los salvadores del arte urbano.”

Fuente: Amador Fernández-Savater
Acuarela LIbros